viernes, 24 de febrero de 2012

Ay! El día de mañana....

Ya tengo un par de cuentas de correo, mi Facebook que me acerca a mis lejanos amigos, tengo WhatsApp y "tarifa de datos" en mi móvil, leo el correo mientras Violeta juega con su cubo y pala en el parque, un iPad que es una maravilla de la tecnología (me encanta) y justo, lo  que más me llama la atención esta semana es un triste marcapáginas de cartón.  Del de toda la vida.

Mis padres vinieron a vernos y a cuidar de mi florecilla que estaba malita...  Y justo en esa semana yo había empezado una novela que me regaló otra flor que llena de un perfume intenso mi vida: Margarita.  La novela: El día de mañana.  Ignacio Martínez de Pisón.  Seix Barral.
Mi marcapáginas estaba situado en la novela recién estrenada, digamos la página 46 y el libro, como siempre, en algún lugar del salón.

A la vuelta del trabajo, otro marcapáginas enriquecía la novela, un poco más alejado del mío, digamos en la página 58....  Mi padre, en la larga mañana había agarrado mi novela, fiándose de mi elección, y la había comenzado.  Y por lo visto, ya me había superado.  "¿Qué tal, papá?, ¿te gusta?"... "Sí, bueno.  Acabo de empezar".
Al día siguiente yo no había leído nada más, seguía en mi 46 pero al regreso del trabajo su marcapáginas naranja (uno del concurso que hacemos en el Juanelo cada año) estaba por la, digamos, 198...  Y así sucesivamente.  
Mientras mi marcapáginas blanco se aletargó con las visitas (luego vino mi hermano....) y con las salidas y el sol y las cañas y el carnaval, en la página 46, mi padre un buen día terminó en sus muchas horas de mañana y de no sueño, mi-su-nuestra novela....  "Bueno, ¿qué tal papá?" "No está mal".  Realmente mi padre es mucho más exigente que yo. Será verdad eso que dice Yolanda,  yo me entusiasmo enseguida....  :-)))

Una historia contada desde dentro por un personaje en constante degradación personal, en la Barcelona de los años 60 y 70, en un momento histórico y personal muy interesante para mí y desde un punto de vista innovador y múltiple que hace que esta lectura sea distinta, entretenida, rica, amena y a veces incluso fascinante.  

Y además una lectura empática porque cada página que pasaba sabía que la había acabado de pasar mi padre, y quería saber qué había leído, intuir qué había sentido (esos años tan importantes de su juventud), qué habría reconocido y qué negado....  Una lectura doble.  O quizás única, no sé.

Sí sé que la recomiendo.  Y le mando un abrazo a Carme Román.  Y un beso a mi padre.  Y otro a mi madre por cuidar tan bien de mi hijita.  Y otro muy especial a mi hermano que vino a visitarme y a alegrar unos días un poco difíciles.  Y a mi sobrina que es la niña más rica del mundo.  Y a su madre, que no se enfade.  Y a Marga que me regaló esta novela y tantas sonrisas.  Y a todos los que leéis esto y estáis pensando que soy una de esas cansinas que agradecen los premios Goya... (sonrisa) pero con vaqueros y sin maquillar.

En fin, que si quieres te la presto:




miércoles, 1 de febrero de 2012

LA CARA "B" DE LA VIDA

Prestad atención a esta cita: "Ya estamos en la cara B de la vida, tenemos que espabilar.  O yo al menos, porque ha pasado la cara A y no tengo ningún gran éxito."   Es absolutamente genial.

No es mía.  Es de Dani, nuestro nuevo fichaje del insti y nuevo miembro impresente del Club de Lectura.  Lo mejor de su no presencia es su sonrisa cuando le recuerdo cada lunes final de mes que "nos vemos mañana en el Club de Lectura".    Al final lo conseguiré, es lo que tenemos los maños: una insistencia infinita e inquebrantable.

Pero volvamos a la frase.  Quizás no tengamos ningún "Gran Éxito" pero eso me alegra porque definitivamente mantengo mi idea profunda de que "todo lo mejor está por llegar". Y las grandes canciones siempre están en la cara B.  No interesa ese hit que todo el mundo conoce y que todo el mundo canta y luego de la misma manera, perece y se olvida.  Interesa esa canción intensa que quema y se queda.  Y pasado el tiempo se homenajea.  Y quizás versiona. Y permanece como ese amor que, verdadero, perdura.  A pesar de todo.

O como esa novela.  Que se edita y se edita y reedita.  Que alcanza su grandeza en la siguiente lectura, siempre la misma y siempre diferente.  Una novela que una vez leímos, hace ya tanto, quizás en la cara A de la vida.  Y que siempre regalamos.  O prestamos.  O siempre perdemos.  Ese descubrimiento que me llevo a ese autor.  Esa historia.  Ese personaje.  Mi personaje.  Mi novela. Mi poema.  Mi verso.  Mi autor.

Y si no ha llegado, es que felizmente nos está esperando en la cara B.  ¡Qué ilusión!  ¡Qué maravilla es saber que todos los grandes éxitos están por llegar! 

Voy a terminar esta pequeña entrada, que parece más bien una reflexión, con el microrrelato ganador de nuestro compañero Jorge, presencial clubero y amigo de los jueves.  Dani, el autor de la frase que ha generado esta entrada, es fichaje de Tecnología.  Y Jorge escribió una inquinita dedicada a este Departamento:


"Cuando el malogrado agente secreto cortó el cable rojo en vez del azul, se acordó de aquel interino de tecnología despedido tras los recortes."

Jorge Martín.


Entre relatos, versos, canciones y versiones os dejo.  Dani, no me digas que no pasan cosas chulísimas estando en esta cara B.  A mí me lo parece.  Y si no, mira esta sonrisa.

Y esta versión.  Por ejemplo.  Podría poner cualquiera...

viernes, 20 de enero de 2012

Triángulos y Literatura.

Existen triángulos muy productivos que generan felicidad.  Un ejemplo: Marga regala El mapa y el territorio a Elena que a su vez me lo pasa.  Esta lectura tricompartida ha sido una de las mejores experiencias lectoras de este último tiempo.  Gracias Marga y gracias Elena, no solo por el libro, claro.

Otro triángulo reciente ha sido elegir a un personaje literario que hubiéramos querido ser: los amigos, Internet y mi sonrisa.  Por eso quiero compartir este ir y venir de correos y de entradas en Facebook, vaya con el vértice que supone Internet!

El primer sueño llegó de manos del pequeño Rodrigo que eligió ser Geronimo Stilton para vivir todas sus aventuras y aunque su mami, Mati, se lo esté pensando le adjudico, sin dudar, las gestas de Elizabeth Swann! a bordo de La perla negra y desafiando las adversidades.
Por no cambiar de familia os diré que mi Elena sin pensar se quedó con Alicia y yo la veo a diario perseguir con afán al conejo blanco de su inquietud por todo, tan contagiosa y tan maravillosa como el país de Alicia-Elena.  ¿Y qué me decís de Mario? Una carcajada en el silencio de mi habitación: querría haber sido El lobo feroz.... Pobre Caperucita, esta vez le ha tocado un lobo punky!!!! 

Curioso es que dos profes de Matemáticas, Luis y Ángel hayan elegido a Florentino Ariza, protagonista de El amor en los tiempos del cólera.  Una bonita historia de amor renovada en el Club de Lectura Juanelo y envuelta ahora en integrales y derivadas.

Por Facebook hablan mis amigos de Zaragoza.  Pepe se queda con El Buscón, que le va al pelo y David elige Drácula.  Ambos amigos y ambos nocturnos se confunden en la noche zaragozana y hay que tener cuidado con su picaresca y con sus colmillos!  Mi primo Miguel elige a Casanova! Miguel cariño, ven a enamorar a alguna toledana, te echamos de menos.  Y, claro, mi Pater favorito, Antonio María nos envía a Hamlet mientras gesta su venganza y a mí me envuelven las calaveras.

Mi muy querido profesor Luis nos trae a Pinocho, por eso de que siendo de madera se sufre menos.  Y sin salir de los cuentos mi imaginación traslada a Pocahontas en el sueño de mi amiga Cristina, en la versión más romántica de heroína azteca.  

Rodión Románovich Raskólnikov es el protagonista de Crimen y Castigo, nada más y nada menos, y este papel va directamente a nuestro juglar más ilustre, Crispín d'Olot.  En este mundo de personajes que te atrapan cómo no destacar a Edmon Dantes, El Conde de Montecristo, anhelado por mi compañero Jorge que cuece lentas sus venganzas en su Salamanca natal...  

De personajes clásicos os diré que a nuestro Javier e-learning le hubiese encantado ser Marco Polo y viajar por todo el mundo acompañado de Lisístrata en el sueño de Eva y de Antígona que Raquel ha agarrado con fuerza.  Vaya triángulo! por otro lado.... La historia moderna hubiese sido distinta de haberse dado el caso.

De Alemania y de la calle Dinamarca Sonja nos trae a Pipi Calzaslargas y se lo agradezco muchísimo porque me traslada al comedor de mis abuelos, enfrente de su primera tele en color viendo con mis hermanos esta serie que nos hizo por fin ser niños malos....

Robert Langdon, el personaje más célebre de Dan Brown se lo pide José Luis que se siente capaz de resolver todos los misterios del infinito, de publicar cosas chulísimas sobre Bioética pero es incapaz de reconocer que el Barça es el mejor equipo del mundo.  José Luis, he vuelto a ganar la porra, vosotros veréis...

Orgullo y Prejuicio fue la primera novela del Club de Lectura.  Nos enamoró y nos inició en una aventura maravillosa y nos trajo en la realidad no literaria o quizás semiliteraria a un personaje que ha aparecido muchas veces en el blog, Darcy y-o Junifrén, que no es lo mismo pero es igual.  Y de esas páginas Amparo rescata a Elizabeth Bennet.  Querida Amparo, qué gran personaje aunque fíjate que creía que ibas a elegir a Adela... Lo dejo ahí.  (Un besito a tu planta).
Continuando con esta novela, si yo fuese chico me hubiese elegido a Darcy (me encanta!), pero es que resulta que una de mis primeras lecturas me trajo a Jo March en Mujercitas y me impactó de tal manera que hoy la rescato y la comparto con vosotros.  Yo, en Calanda, quería ser hace ya demasiado tiempo, Jo March!

Y así, sin que se me mueva un pelo, identifico a mi Marga con Inés y su alegría.  Fuerte, generosa, honesta, luchadora y comprometida.  Yo me iría contigo a Toulousse bonita, o donde tú me dijeras.  

En fin.  
Un bonito recorrido por los personajes de la literatura ¿no os parece?  Muchísimas gracias por participar en este "juego" que me ha traído momentos inolvidables de lectura ahora sazonados y enriquecidos con los ingredientes más valiosos que yo tengo en mi cocina: vosotros.  

Mi familia, la literatura y vosotros.  Mi  triángulo hermoso.  Sin ninguna duda.



martes, 20 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

Salí a las seis de la tarde de casa, rápido.  Llegaba tarde.  Paula teminaba su clase de hip-hop de los viernes donde tan bien se lo pasa y donde descarga toda la tensión de la semana.  "Buenas tardes, ¿aún no han salido?  No, Sonia.  ¡Salen a las seis y media! Madre mía, es verdad, qué despiste..."  Así que decidí que esa media hora era un regalo y opté por pasear un rato, con lo que me gusta....

"¡Madre mía! ¡María Nieves! ¡Cuánto tiempo!" En este momento de error, de no cálculo, de equivocación, el paseo se convirtió en acierto.  María Nieves era la jefa de mi Departamento cuando yo aterricé en el Juanelo hace ya siete años (creo).  Una profesora discreta en el claustro, que se negó a asumir la reducción horaria que podría haber utilizado por su edad.  Que compraba para el Departamento revistas como Ínsula y publicaciones de gran calidad literaria.  Especialista en Valle-Inclán y en el 27 y lectora voraz en una vida en la que sus libros alejaban la palabra soledad.  Y se jubiló tan discretamente como había pasado por el Centro.  Y se fue.

Y en esta tarde donde no estaba concertado el encuentro, la casualidad y esta media hora no prevista me trajeron un momento realmente maravilloso, un regalo.  Veréis.

Sin preámbulos vacíos, después de saludarme, María Nieves me dijo: "Pues mira, Sonia.  He salido de casa con esto en el bolso, por si me encontraba con alguien a quien pudiera dárselo.  Hoy he sacado a dar un paseo a Luis Cernuda y hoy mi regalo para ti es esto".  Y, efectivamente, sacó del bolso un sobre precioso en tono ocre que abrí... ¿Cernuda?  Madre mía, ha sacado a pasear a Luis Cernuda y me lo regala.  ¿No es asombroso?  Y lo que encontré dentro rezaba así:

La adoración de los Magos.

Melchor

Ha de encarnarse la verdad divina
Donde oriente esa luz.

..................................................

Pálida está la noche.  Y esa estrella
Más pura que los rayos matinales,
Al dar su luz palpita como sangre
Manando alegremente de la herida.
¡Pronto, Eleazar, aquí!

Hombres que duermen
Y de un sueño de siglos Dios despierta.
Que enciendan las hogueras en los montes,
Llevando el fuego rápido la nueva
A las lindes de reinos tributarios.
Al alba he de partir.  Y que la muerte
No me ciegue, mi Dios, sin contemplarte.

Luis CERNUDA.

Lo leí en silencio.  En medio de la calle.  El frío y la gente se desvanecieron.  Abracé a María Nieves y le di las gracias.  Y lloré delante de ella como una niña muy pequeña.  Muy pequeña.  Y sentí que había llegado la Navidad.  

Porque la Navidad es para mí este tiempo de encuentros, de regreso, de hogar, de fuego, de lumbre, de hermanos y sobrinos, de amigos que te esperan para abrazarte, de amigos a los que tienes que ver antes de que acabe el año para agradecerles que siempre estén ahí, de amigos de los que te despides hasta la semana que viene y que te esperan porque regresarás a casa, de mi padre feliz en la mesa llena, de mis hijas disfrutando de una lejana familia.  De esta compañera que sacó a pasear a CERNUDA y me lo regaló y yo me desvanecí con el frío.  En una lágrima.  En un gracias.  En un momento muy especial.

A todos los que me leéis y a todos los que me queréis, ¡¡FELIZ NAVIDAD!!.



jueves, 1 de diciembre de 2011

Momentos mágicos

¿Habéis oído alguna vez hablar de un “momento mágico”?  Os voy a contar uno de los míos.  Es cuando entras en el aula y se cierra la puerta y comienza la clase…  Hola, buenos días, Buenos días, profe, venga sentaos y sacad la tarea, yo no la tengo, a mí se me ha olvidado el cuaderno profe, pero la tenía hecha seguro, yo sí la tengo, y yo, y yo…  Bueno, hablad de uno en uno, por favor.   Lidia dice: profe ¿puedo corregir yo?, sí claro, pero espera, ¿dónde está Marta?  Está enferma, ayer tampoco vino, es que no tuvimos lengua y no lo viste…  Vale.  Venga Lidia, comienza….  Manuel, por favor, siéntate bien, es que pareces un niño chiquitito, tan inquieto, hasta mi hija de diez años se porta mejor… Ya profe, será que tu hija es muy madura para su edad, jajajajajaj, (la profe también se ríe)….  Antes de corregir, Lidia, vamos a recordar ese poema de Garcilaso, anda hazlo como si no estuvieses leyendo la lista de la compra. Vale profe, lo intentaré, En tanto que de rosa y azucena…. (Momento mágico).
Buenos días! (otra clase, otra hora).  Buenos días profe, traes mala cara.  Ya, hoy estoy un poco triste, la verdad.  ¿Es por nosotros?  No, claro.  No pasa nada, seguro que se me alegra el día, habréis visto que hoy me he puesto vestido, hoy vamos a leer a don Antonio Machado… Se rumorea que en sus clases de francés jamás suspendió a uno de sus alumnos.  Jo, profe, podías hacer tú lo mismo.  Ya, me encantaría, la verdad.  Lo que pasa es que no sé si podrías asumir aprender sin el concepto de aprobar.  ¿Estudiaríais si no hubiese exámenes? Sed francos.  Ni de coña.  Me lo temía….  Aun así, vamos a leer, para comenzar la clase y amortizar mi vestido nuevo un poema que….  (Momento mágico).
Buenos días! (otra clase, otra hora).  Buenos días profe, ¿has corregido ya los exámenes?. No, todavía no, lo siento, ya sabéis que soy muy lenta... Profe le he contado a mi padre que a veces dices "complemento sircunstansial" (jajajajaja). Sí, Steven, ya os dije que de los que hablábamos español muy poquitos no seseábamos, mira en esta clase, la mitad lo hacéis... También digo "circunstancial" no? Sí, claro...  Me parece bien que hayas hablado de eso porque justo hoy quería deciros que Nicanor Parra, un poeta chileno, ha ganado el premio más importante de literatura en lengua española, el Premio Cervantes. ¿Y ese quién es? pregunta José Carlos, ¿está vivo? dice Lara... Sí, está vivo, mucha gente no lo va a conocer, yo de hecho no conocía nada de lo que había escrito así que ayer estuve moneando por Internet y he encontrado unos poemas que he traído para leer... Entonces profe, ¿hoy no vamos a dar clase? :)...Escuchad: "A los amantes de las bellas letras...." (Momento mágico)
¿De verdad alguien cree que puede recortar los momentos mágicos?
Seguiremos defendiendo nuestros derechos, pero hoy sólo hablamos de magia.


lunes, 21 de noviembre de 2011

JOSÉ-CARLOS MAINER.

No lo hago porque haya sido mi profesor, o más exactamente, porque sea mi profesor. Mi homenaje en algo que van a ser unas cortas líneas a este estudioso riguroso, exhausitivo, de léxico inquietante por rico y justo, a este profesor que ama su trabajo y que se compromete con su tarea, con la literatura, que te deja anonadado si tienes la suerte y el privilegio de ser (como fue mi caso) alumno suyo, experiencia tan grande donde la historia, la pintura, la literatura, el arte, la cultura, la vasta cultura, confluyen para saber, ciertamente, que cuando suene el timbre y acabe la clase comienza lo verdaderamente excitante: el deseo de saber más, de conocer, de aprender, de seguir.

Al terminar el libro titulado PARA MAINER de sus amigos y compañeros de viaje, publicado en Granada en 2011 por La Veleta he encontrado una frase de uno de sus alumnos aventajados que publicó bajo su dirección su tesis doctoral y que me ha emocionado de tal modo que os la dejo porque ya pertenece a ese tipo de citas que podemos hacer nuestras. Juan Marqués, que deja de manifiesto su admiración no disimulada y su gratitud expresa nos confiesa del modo más conmovedor que "quiere ser estudiante mientras viva, para poder ser siempre alumno suyo".

Había augurado que mis frases iban a ser pocas.  Me invade la emoción de estas palabras y el fino sabor del libro recién terminado.  Y es que ahora, más que nunca, necesito estar a solas y un rato con Mainer.  Tengo que pensar qué llevaba en esa carpeta de cuero que jamás abrió en clase ni de donde nunca sacó un triste apunte.  Esas clases donde de vez en cuando nos recordaba que "quien sólo sabe literatura, ni literatura sabe..."








jueves, 3 de noviembre de 2011

Llueve.  Día de huelga de profesores en defensa de la enseñanza pública.  Y en otros aspectos menos importantes inauguración oficial de este blog para el curso 2011-2012.  Ya era hora. 
Que llueva y que sea una jornada de huelga son cosas inevitables y necesarias.  Que yo escriba estas líneas, son cosas absolutamente prescindibles y mucho mejor haría, mientras espero a agarrar el coche e irme hasta el Polígono donde he quedado con mis compañeros para tomar un café antes de la concentración, sentarme a leer las páginas de la última novela que me tienen enredada, Negra espalda del tiempo, Javier Marías.

Será el aroma de este café recién hecho.  Será que tengo un compromiso conmigo misma.  Será que la lluvia trágica para mi pelo me envuelve en un rumor de teclas.  No sé.  Pero aquí estoy.  Y, en cualquier caso, ya era hora.

Como sabéis celebramos la primera reunión del Club de Lectura Juanelo el pasado miércoles y nos estrenamos con La muchacha de las bragas de oro de Juan Marsé.  Lo mejor del club fue, sin lugar a dudas, volver a vernos en la biblioteca, saludarnos y sonreirnos con mirada fresca porque la novela no gustó.  Tan solo Rosa comentó que al releerla después de unos años no le pareció una lectura tan aburrida como en su primera vez y como en la primera vez para el resto de nosotros.
Porque ese fue el problema, creo.  Que nos aburrió.

La historia que pretende contar el autor es muy interesante ya que habla del proceso creativo de una autobigrafía y si estamos en el terreno de la literatura, la imaginación y lo inventado no pueden estar al margen.  El protagonista escribe y reescribe constantemente su vida para, inevitablemente, cambiarla, construirse otra que le agradara más, no sé muy bien si llevado por el arrepentimiento o por la vergüenza.  Me interesa mucho también de esta novela el hecho de que todo lo importante que le ocurre parece que le sucede de casualidad, por error, sin querer.  Es sorprendente la escena del piano (Julián te echamos de menos en las páginas donde sonaba la música!!!) porque Forest hace el amor con la hermana de la mujer a la que ama, confundido y por engaño.  Como después con el capítulo de la puta.   Como después con la muchacha de las bragas de oro de la que apenas voy a hablar para quien coja ahora la novela... 
Todo lo demás es letargo, dejarse llevar, arrastrarse por una vida que no decide y que le amarga y que le anula y que le lleva a un momento de madurez gris, de ahogo, de pobreza moral. Pero ni siquiera esto, tan interesante, asoma a nuestra piel, donde finalmente, se sienten las cosas.

Me interesa este tipo sin esperanzas pero el autor no consigue mover en mí ningún sentimiento y eso me aburre, claro.  La relación con la muchacha es aún menos convincente, me sobra y no la entiendo. 

Se comentaron también en el Club las líneas de sexo, drogas y lenguaje soez, ya que no erótico, (o al menos a nadie nos llegó así) y del mismo modo no nos aportaron nada para hacernos llegar una novela que pasó lejos de nuestros sentimientos, esos que nos llevan a hablar de aspectos personales que nos refresca o nos confiesa o nos recuerda una novela que hacemos nuestra.  En fin.  A otra cosa, mariposa.

El próximo Club de Lectura está dedicado a un clásico en nuestras reuniones: don Miguel Delibes, esta vez con Las ratas.  Es una novela muy cortita que se lee casi de tirón y a los padres les interesaba porque en algún momento la leerán sus hijos (o deberían leerla).  Sé que nos gustará y sé que hablaremos de ella, para ella y por ella.  Y que inaugurará, está vez de verdad, nuestro corazón lector.

Para finalizar quiero deciros que se comentó la posibilidad de leer (o releer) Los enamoramientos, la última novela de Javier Marías, ya que Las ratas se lee muy rápido y podíamos llevar ambas novelas para la siguiente logia.  A mí me parece estupendo, claro.  Estamos hablando de mi autor favorito, de mi escritor preferido, del escritor al que más tiempo he dedicado en los últimos años de mi vida a leer y releer junto con Antonio Muñoz Molina, ambos tan importantes, ambos tan diferentes.  El tema de Los enamoramientos da para siete sesiones del Club pero yo creo que podremos solucionarlo en la segunda parte tras Las ratas y en la caña de después, tan necesaria.

No quiero terminar sin un apunte de homenaje.  El próximo sábado, 5 de noviembre, moría en México D.F. en 1963 don Luis Cernuda.  No es una contradicción hablar de "próximo" y citar un verbo en pasado.  Cernuda muere cada 5 de noviembre para recordarnos la lucha constante entre la realidad y el deseo y hoy más que nunca en estos días inciertos en los que deseamos una realidad distinta en términos prosaicos y realistas de trabajo para todos, de educación pública de calidad, de menos trabas para la cultura, de igualdad y respeto para el pueblo, de terribles desahucios que nos entristecen y que nos recuerdan lo peor de nosotros mismos. 
Y también, si me lo permitís, el deseo de una realidad donde nos dirija el amor y el cuidado, el cuidado de los demás, el valor de los cuidados que tan bien recuerdan mis alumnos, el valor de querernos tanto. Y además nos lo tenemos que decir.

Las certezas en la vida son imposibles.  Yo solo tengo una.  Existo porque tú me imaginas.  Existo porque me quieres y me cuidas.  Porque me mandas besos.  Porque no me olvidas.  Porque mientras nos pensemos y nos amemos y cuidemos los unos de los otros no habitaremos en la negra espalda del tiempo.  Porque vivimos mientras estamos en el corazón de los demás. 
En este momento tan especial, unos versos que me conmueven siempre.  Y un beso a don Luis.  Y mil besos a vosotros que me cuidáis y que me queréis.  Gracias.

Si el hombre pudiera decir lo que ama...

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero,  porque no he vivido.

Luis Cernuda.